El Chiller y las unidades fan coil recibe agua caliente o fría desde la unidad exterior. Un ventilador impulsa el aire y lo hace atravesar los tubos por los que pasa el agua caliente o fría produciéndose aquí el cambio de temperatura. Si el agua es fría, posiblemente también extraiga calor latente del aire. Tras pasar por el filtro, el aire calentado o refrigerado sale al exterior climatizando el ambiente generalmente bajando la humedad relativa.

Tiene una ventaja importante respecto a los sistemas VRV  dado que los refrigerantes en general desplazan el oxígeno y son más densos que el aire, en general tienden a concentrarse desde el suelo hacia arriba, lo que los convierte en caso de fuga en peligrosos para las personas cuando se sobrepasa el límite práctico (kg/m3)  de kilogramos por metro cubico de refrigerante en la estancia más pequeña de la instalación, establecido en los reglamentos de seguridad de instalaciones frigoríficas.

Esto hizo que algunos fabricantes de estos sistemas se plantearan otras opciones en las que la unidad exterior atacaba a una unidad interior de expansión indirecta, situada en una sala independiente no ocupada por personas y bien ventilada para evitar accidentes. Con todo esto se pretende evitar que el refrigerante llegue a las estancias pequeñas y contravenga así la normativa.

A través de esta unidad interior se hace circular agua con una bomba y en el circuito se puede instalar también un sistema de acumulación y evidentemente un vaso de expansión y válvula de seguridad.

Al tratarse de un sistema compacto que ocupa un espacio reducido para su instalación, es eficaz y económico en mantenimiento y averías, resulta un sistema muy demandado en edificios de uso comercial como hoteles, hospitales.